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Balance del Año 2006 y retos para el año 2007

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Tema central: 

La presente edición de Economía y Sociedad busca, por medio de cinco artículos, aportar al debate sobre el panorama que enfrenta el Gobierno en el plano económico y político, así como los retos que deberá encarar en la economía y los sectores sociales.. Los tres trabajos siguientes se refieren a otros temas como traspaso del tipo de cambio a precios, evasión tributaria e Informalidad y morosidad en el sistema bancario peruano.

Presentación de Revista: 

El año 2006 ha estado marcado, de un lado, por el auge de la economía, y, del otro, por las elecciones generales y la consiguiente asunción del nuevo presidente, Alan García. En efecto, 2006 ha sido el cuarto año del ciclo expansivo de la economía peruana y se ha caracterizado por un crecimiento muy alto, una notable estabilidad de precios, un superávit fiscal –luego de muchos años de déficit– y un boom de las exportaciones. Así, se estima que el PBI crecería 7,2%, el superávit fiscal representaría un 1,4% del PBI, la inflación sería 1,1% y las exportaciones llegarían a US$ 23,5 miles de millones, 35% más que en 2005.

Por otro lado, tras una campaña electoral muy bien diseñada, Alan García asumió el 28 de julio su segundo mandato como Presidente de la República. Aunque el APRA no logró mayoría en el Congreso y sufrió además un revés en las elecciones regionales y municipales del mes de noviembre, la oposición no ha sido beligerante, como algunos analistas temían. Asimismo, hacia fines de 2006, el país asiste a una coyuntura excepcionalmente favorable, donde la estabilidad macroeconómica imperante coincide con una relativa estabilidad política. En el contexto de un nuevo Gobierno, esto configuraría un escenario ideal para implementar reformas que hagan sostenible el crecimiento económico y permitan que sus beneficios lleguen a los sectores más excluidos.

La presente edición de Economía y Sociedad busca, por medio de cinco artículos, aportar al debate sobre el panorama que enfrenta el Gobierno en el plano económico y político, así como los retos que deberá encarar en la economía y los sectores sociales. Los dos primeros artículos presentan dos puntos de vista sobre la coyuntura política en los primeros meses del nuevo Gobierno. Por un lado, César Arias Quincot analiza lo que él denomina “el segundo alanismo” y afirma que Alan García habría evolucionado hacia posturas más ortodoxas, mostrándose más reflexivo y menos vehemente que en su gobierno anterior. Plantea también que la forma de proceder del Gobierno se estaría aproximando, cada vez más, a una dinámica similar a la Concertación chilena. En contraste, Sinesio López (PUCP) examina el nuevo mapa político, así como la división formal y funcional de poderes, sugiriendo la existencia de una coalición informal del APRA con la derecha y el fujimorismo. Asimismo, el autor discute las implicancias políticas de carecer de una mayoría parlamentaria.

En el tercer trabajo, Waldo Mendoza (PUCP) revisa la evolución macroeconómica y señala que el desempeño del Perú, entre los años 2002 y 2006, ha sido mejor que el del mundo y América Latina: las tasas de crecimiento acumulado fueron 28%, 24% y 17%, respectivamente. El autor sugiere que este favorable desempeño se puede atribuir a tres factores: el modelo de crecimiento, el contexto internacional y la gestión económica en los campos fiscal, monetario y comercial. El artículo afirma que las perspectivas para el año 2007 son muy alentadoras, pero que el nuevo régimen no debe solo cosechar, sino también sembrar para el futuro. Es decir, continuar con la reducción de la deuda pública, la eliminación progresiva de las exoneraciones tributarias y la modernización del Estado, de manera que se pueda seguir “cosechando” en el futuro.

El artículo de Miguel Ángel Martín (CENTRUM-PUCP) y Roddy Rivas Llosa (CIUP) presenta un balance del sistema financiero peruano, mediante un análisis de los indicadores de concentración bancaria, morosidad y evolución de las tasas de interés. El estudio encuentra que la rentabilidad patrimonial (ROE) del sistema bancario descendió en 241 puntos básicos con respecto al año 2005, y que durante el año aumentó la competencia entre las AFP. Sobre este último punto, se observa que la rentabilidad de las AFP descendió de 66,2% a 22,2% entre setiembre de 2005 y setiembre de 2006, y que el número de traspasos mensuales entre las AFP se incrementó de 231 en julio de 2005 a 60.200 en octubre de 2006. Además, los autores sugieren la eliminación del impuesto a las transacciones financieras y la mejora de la regulación del sistema financiero, en aspectos como la transparencia en la información sobre las tasas de interés activas.

En la quinta contribución, Pedro Francke y Armando Mendoza (PUCP) examinan el presupuesto público para 2007 y reiteran que la economía peruana atraviesa por un período expansivo. En consecuencia, los ingresos fiscales durante el año 2006 habrían aumentado en 24%, es decir, en S/. 10 mil millones. Sin embargo, los autores señalan que los recursos asignados a los sectores salud y educación en el presupuesto 2007no habrían aumentando sustancialmente, sobre todo si se consideran los anuncios del nuevo Gobierno en materia social. Los autores proponen cambios en la política fiscal orientados a priorizar el gasto social y garantizar la sostenibilidad de los ingresos futuros, más allá del auge actual de los precios internacionales de nuestras materias primas.

Norberto García analiza el proyecto de Ley General del Trabajo; en particular, los aspectos referidos a los contratos, la indemnización por despido injustificado, el trabajo de menores de edad, entre otros. García considera que una de las principales debilidades de la propuesta reside en que no contempla medidas que fomenten el aumento continuo de la productividad y una reducción de los costos laborales no salariales. En esa dirección, presenta una serie de recomendaciones, tales como incorporar cláusulas de estímulo salarial, y no salarial, y que el número de días de vacaciones se  determine progresivamente, de acuerdo con el número de años que el empleado viene trabajando.

El trabajo de Julio Gamero (UNI) aborda el problema del empleo desde dos perspectivas: la capacidad de la economía para generar empleo y la calidad del mismo. Dado que un 80% del empleo sería generado en sectores con predominio de la microempresa, como comercio, servicios y agricultura, el autor propone medidas para fomentar dichos sectores y mejorar su productividad. Asimismo, recomienda políticas para mejorar la calidad del empleo mediante la formalización.

Los cuatro trabajos siguientes se refieren a otros temas. El estudio de Eduardo Morón (CIUP) y Ruy Lama (UCLA) analiza el impacto del tipo de cambio en el nivel de precios frente a diversas situaciones macroeconómicas. En un contexto de alta dolarización de precios y del sistema financiero, el esquema de metas de inflación adoptado por el BCRP, desde 2001, podría verse afectado cuando la estructura de costos de las empresas se torna altamente dependiente del tipo de cambio. Por ello, el coeficiente de traspaso de la devaluación a la inflación se vuelve una variable importante en el diseño de la política monetaria. Los autores encuentran que el coeficiente de traspaso estaría entre 13% y 20% y que, en este contexto, el BCR debería tender a la estabilización de los precios en el sector no transable de la economía.

El texto de Manuel Hernández y Jorge de la Roca (GRADE) busca estimar el nivel de evasión – ntendido como ingreso no reportado– de los individuos. Los autores estiman que el tamaño del sector informal, sin considerar actividades ilegales y evasión tributaria, equivale al 33% del PBI y que tan solo tres regiones del Perú registran un nivel de formalidad en la PEA ocupada mayor al 30%.

Por último, el trabajo de Giovanna Aguilar, Gonzalo Camargo y Rosa Morales (IEP) intenta cuantificar el impacto que tienen las variables macroeconómicas y de gestión de cada entidad financiera, sobre el nivel de morosidad del sistema bancario. El artículo subraya que el 66% de las colocaciones bancarias están denominadas en moneda extranjera, lo que determina que la evolución del tipo de cambio explique en gran medida el comportamiento de la calidad de la cartera. Asimismo, señala que la diversificación geográfica reduciría la morosidad de los créditos PYME.